Descripción
Es una perspectiva global de la historia de la Línea y la Estación de Canfranc, desde el manifiesto de “Los aragoneses a la Nación española” de 1853 hasta el momento actual en el que la reapertura de la Estación Internacional como hotel de lujo ha permitido recuperar la esperanza por su futuro. Es una crónica que aborda todos los ámbitos a los que pertenece el proyecto ferroviario. Los tres primeros capítulos describen su construcción, sus problemas, su puesta en marcha, funcionamiento y su cierre internacional. El cuarto y último capítulo se adentra, como si de un lienzo costumbrista se tratara, en la vida cotidiana de Canfranc en los años inmediatamente posteriores al cierre del Túnel del Somport en marzo de 1970. Se asume generalmente que la clausura del tráfico ferroviario internacional acabó también con la actividad económica y la vida social en Los Arañones, pero lo cierto es que las obras hidrológicas, y forestales, el tránsito de mercancías por carretera y el hecho de que los trenes siguieran llegando a diario al andén español mitigaron la sensación de crisis propia de los procesos de reconversión. Esa mirada poliédrica es la que intenta ofrecer este libro.
